jueves, 17 de enero de 2013

¿Puedo quedarme ciego temporalmente?



Existen multitud de causas que pueden explicar que se produzca una ceguera temporal. Cuando ésta surge de forma repentina puede deberse a patologías graves, por ello debemos estar muy atentos a cualquier signo en este sentido y actuar con rapidez acudiendo a un centro sanitario. En ocasiones esta ceguera puede surgir cuando experimentamos un aumento de la presión en el nervio óptico o incluso en el cerebro. Los especialistas, para realizar un diagnóstico certero, deben conocer ciertos parámetros de importancia como la duración de esta ceguera, si ha sido espontánea o provocada, si hay centelleo, si afecta a ambos ojos y si existen otros síntomas. Además, es importante analizar el fondo de ojo para determinar qué anomalía se aprecia. 

Es cierto que la ceguera temporal puede deberse a una afección del nervio óptico, aunque también puede surgir en determinadas crisis de migrañas o epilépticas, así como en patologías cerebrales de otro tipo. Dejando a un lado los traumatismos o las abrasiones por determinadas sustancias, también una ceguera temporal puede ser uno de los signos de que existe un problema en el corazón. Por ello, es importante saber que ante un proceso de este tipo, lo recomendable es acudir a los Servicios de Urgencias, dado que la rapidez en el tratamiento determinará las posibles secuelas en el paciente.